Ellos dicen que están imputados por la mentira de un loco. A Víctor Ángel Rivero lo acusan de ser el secuestrador de Marita Verón, a quien habría levantado en un Fiat Duna blanco el 3 de abril de 2002. A su hermana, María Jesús Rivero, la señalan como la persona que dio la orden del secuestro. Eso lo dice Simón Nieva, el testigo que los involucra en la causa, afirmando que así se lo confesó Víctor.
María Jesús no duda de que su pasado con Rubén "La Chancha" Ale pesa en la causa. "Por eso dejo siempre en claro que yo estoy separada de Ale desde 1998. Creo que al principio dijeron, 'lo traigamos preso a Rubén Ale', porque significaba mucho más. Les vino como anillo al dedo que venga este loco (por Nieva)", manifestó.
- ¿Cuál es el primer contacto que tienen con la causa?
- Me llama Rubén y me dice si podía ir a la remisería, porque un amigo de él estaba con un problema. Llego y encuentro a un matrimonio que lloraba, con la foto de una chica sobre el escritorio. Rubén me cuenta que era (Daniel) "Pintura" Verón, que se conocían desde chicos y que se había perdido su hija hacía dos días. En otras oportunidades habíamos puesto fotos de personas desaparecidas en los autos. Ellos nunca mencionaron que los mandaron de Casa de Gobierno. Sacamos copias de la foto y pedimos la colaboración a las demás remiserías. - ¿Allí se organiza la conferencia de prensa?- Le digo a Susana Trimarco que si no lograba el apoyo de la prensa, la Policía poco se iba a mover. Ya venía de la experiencia del remisero Luis Cisterna, que había sido asesinado. Armamos una conferencia de prensa en nuestra oficina y empiezan a surgir datos. - ¿Y qué papel cumplieron en la búsqueda? - Surgen los primeros datos, que eran del barrio Aguas Corrientes, y se desplazan unidades. Después aparece el dato de Esquina Norte. Se buscó a Marita en el parque 9 de Julio, en Villa 9 de Julio. Nada. Ya habían comenzado las visitas de "Pintura" con frecuencia a la remisería, con diferentes necesidades. Muchas económicas, muchas de un hombro que lo escuche. Luego surgió la pista de El Chañar, donde amigos nuestros pusieron motos y nosotros recursos. No tapamos ni desvirtuamos nada. Jamás aportamos ni un dato de Marita, no la conocía. - Surgió la pista de La Rioja...- Un tiempo después. Me acuerdo porque otra vez aparece "Pintura" en la remiseria, diciendo que tenía una orden para ir a La Rioja, pero que la Policía no tenía los recursos para viajar. Se le entrega algo así como $ 700. Qué pasó con el resultado, no lo sé. A mí me preocupaba la parte humana, el hecho de ser madre y tener a su hija perdida. Me enojo porque empiezo a ver esa dádiva que tenía Rubén con Verón. A partir de ahí comenzamos a darle menos; no le sirvió al parecer, y ellos se alejaron. - ¿Qué pasó luego?- Seguí el caso por la prensa. Había llegado a conocer en profundidad todo el dolor de Trimarco. Si hoy ella prefiere negar las charlas íntimas que tuvimos, yo respeto su decisión, tampoco las voy a hacer públicas, pero sí las tuvo. No podría conocer tantos detalles íntimos como los conozco. - Luego los involucra Nieva.- Creí que primero nos iban a tomar declaración, se harían careos, investigaciones. Directamente ordenaron nuestra detención. Lo tomé muy tranquila porque pensé que existía justicia, y quiero seguir pensando que existe. Declaramos, y a las horas nos liberan. Se hacen las pericias al auto de mi papá, y no se secuestra nada. Es todo lo que se hace. Antes de eso. nunca; después de eso, tampoco. He sido delincuente por un día. - ¿Cómo la afectó esta causa?- Perdí el 50% de la remisería, cuando Rubén me dice que estaba cansado de que "Cinco Estrellas" aparezca en las páginas policiales. Tenía desde hace tres años un centro de estética, que lo he cerrado hace un mes y medio. Desde que empezó el juicio la gente dejó de ir. Quedaron sin trabajo 16 personas.
- Si no hay pruebas, como dice, ¿por qué están en el juicio?
- Yo lo que sé es que llegamos a estar sentados en un tribunal por un loco mentiroso. Las pruebas así lo demuestran. De todo lo que denunció, nada ha sido cierto.
- ¿Cree que la figura de Rubén Ale tiene que ver con su situación?
- La figura. Yo hablo del señor. Creo que es una carga haber sido la pareja de Ale. Si pretenden condenarme por haber sido la esposa de él... yo me podría sentar y decir muchas cosas como mujer que ha sido engañada, o como le quieran llamar. Voy a morir diciendo mi verdad. Rubén Ale fue siempre muy generoso con la gente que estaba a su alrededor y con los que no. Lo investigaron y no encontraron nada. - ¿Qué espera de la sentencia? - La condena social es tremenda. Pero tengo confianza que los jueces dictarán sentencia basándose en la investigación. Acá hay un juicio que se desarrolla en el Palacio de Justicia, otro en la prensa, y otro que se hace en los discursos. Revisé todo el expediente buscando dónde está mi nombre y el de mi hermano; está en la denuncia de Nieva y nunca más. En 8.000 fojas estamos en cuatro páginas. No entiendo.